El Real Madrid – PSG varió durante gran parte del encuentro, pero lo cierto es que fue un partido fantástico de ida y vuelta, en el que una vez más, el Rey de Copas de Europa, demostró porque lo llaman de esta manera, y porque le temen tanto al Bernabéu en noches de Champions.

JUGADORES CLAVES:

  • Cristiano Ronaldo:

Es mágico lo del jugador portugués en la Champions, le cambian el balón y le cambian el chip. Cuando su equipo lo necesitó, apareció. Convirtió el penal que dio el empate y con un remate que únicamente anotaría él, con la rodilla izquierda, la mandó al fondo de la red para poner el juego 2-1. En liga ha estado muy desacertado y con poca fortuna de cara al arco. En Europa la historia cambia, y es que lleva 10 goles en 7 partidos y sumando, aquí el Balón de Oro no te perdona.

  • Asensio:

Real Madrid - PSG

Mientras que Emery guardó a Cavani, para asegurar el resultado con uno más en la saga, Zidane respondió contraatacando y sacó a Lucas Vásquez y Asensio. Este último, una joya preciada del madridismo, volvió a tener una noche mágica. ONCE minutos fueron suficientes para que el español despedazara las ilusiones del PSG en Madrid. Al minuto 83, arrancó con la bola desde el borde del área, desbordó, llegó a línea de fondo, centró, la tocó Areola, y Cristiano hizo el resto. Primera marca en el encuentro. La segunda llegaría con una jugada prácticamente calcada, pero con un receptor diferente, ese fue Marcelo, que definió con total exquisitez.

  • Isco:

Isco controla el balón durante el partido.

Si hay alguien que lo tiene claro, es Zidane, y lo dijo en rueda de prensa “Isco ha sido la clave”. La presencia de Francisco Alarcón como titular generó polémica antes del inicio del partido, pero al final le dio la razón. La BBC se rompió, y ya no son titulares indiscutibles. El medio español nunca dejó de pedir la pelota, siempre se posicionó como receptor, apareciendo por el medio o por los costados e incluso hasta defendió, ayudando a Nacho en su mayoría.

JUGADA CLAVE DEL ENCUENTRO:

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Muchos pensarán que mi elección estaría basada en un gol, ya sea el del empate, o el segundo del Real Madrid, pero la realidad, es que el balón que Sergio Ramos le sacó a Presnel Kimpembe en el minuto 73, marcó un antes y un después en el encuentro. La pierna del central español significó mantener el empate en el marcador para ese momento, y evitar lo que sería una clara anotación del futbolista francés en la que Keylor no tenía nada que hacer. Los milagros no siempre serán anotando, esta vez lo hizo defendiendo.

DECEPCIÓN DEL PARTIDO:

  • Neymar:

Neymar y Cristiano Ronaldo, abrazados tras el Real Madrid- PSG

En lo que fue su regreso al Bernabéu, después de pasar en varias oportunidades por allí con el Barcelona, el jugador brasileño no tuvo su mejor noche, a pesar de que le causó ciertos dolores de cabeza a Nacho, pero eso era de esperarse. Si bien controló el balón en muchas oportunidades, y logró avanzar con el una buena porción de campo, en el último tercio no conseguía concretar la jugada o buscar al mejor ubicado. Si quiere ser el Balón de Oro, tendrá que superar al 7 del otro lado.

LA MÍSTICA MADRIDISTA:

Marcelo celebra su gol con Zidane.

Pecador aquel que se haya atrevido a dar por muerto al Real Madrid en una competición como la Champions. Y es que, el Rey de Europa, es indescifrable en este torneo continental, una mística lo persigue y perseguirá eternamente. El Bernabéu parece un olimpo creado por dioses y hecho a la medida para esta competición, moldea al conjunto madridista y lo vuelve indestructible. Dichoso aquel que se atrevió a dar un veredicto en contra de los merengues antes del inicio del encuentro, ¿Crisis? Dejen eso para La Liga. Zinedine Zidane no especuló mucho y fue directo: “Este club tiene 12 Champions por algo. Es una competición que los jugadores saben lo que nos jugamos. Saben que es importante”.