El Real Madrid cerró la jornada #24 de La Liga con remontada ante el Villarreal en el estadio La Cerámica (antiguo Madrigal)  para continuar en la punta -un partido menos- del campeonato español.

En el primer tiempo, el equipo merengue careció de juego colectivo y explosión. El submarino amarillo aprovechó el mal momento del Madrid para realizar su propuesta de juego con varias llegadas que hicieron titubear a la zaga merengue.

En los primeros 5′ del segundo tiempo con una jugada de Manu Trigueros se abrió el marcador. El mediocampista tomó un rebote y no dudó al momento de rematar ante un Keylor Navas que no pudo hacer. Pero no todo quedó alli y los locales siguieron buscando el arco, ordenados y con las lineas adelantadas el esfuerzo y la entrega tuvo sus frutos Bakambu se plantó ante Keylor Navas, tras un pase quirúrgico de Bruno Soriano, y anotó el segundo tanto de los locales.

Sin embargo, al Real Madrid no se le puede dar por muerto tan fácilmente y la ultima media hora del partido se convirtió en un huracán.

Gareth Bale sin dudas el mejor jugador del partido para los merengues se encargó de marcar el camino, fue el encargado de abrir la cuenta de la visita con un preciso cabezazo ante centro de Dani Carvajal. Minuto 64.

Diez minutos más tarde el árbitro principal del compromiso, Jesús Gil Manzano, decretó un polémico penal por una dudosa mano y Cristiano Ronaldo se encargó de facturar, para darle el empate a los blancos.

Álvaro Morata, salió del banquillo y se puso la capa de héroe al conectar un cabezazo picado, tras un gran centro de Marcelo, ante el que nada pudo hacer Andrés Fernández, arquero sustituto de un lesionado Asenjo.

Los de Zidane regresaran a Madrid con los tres puntos, el liderato y el autoestima alto después de esta remontada.

Redacción cAc / María Gutiérrez / @peticera